madrid.
Después de que España apenas durmiera, sumida en el sueño al que le
invitó la mejor selección de su historia, los campeones aterrizaron
ayer en su país natal, presentaron en sociedad la Copa en el
aeropuerto de Barajas y después se desplazaron por las abarrotadas
calles madrileñas en un autobús descapotable hasta descargar en la
plaza de Colón toda la euforia que llevaban dentro y que estaban
esperando sus seguidores desde hacía horas.
La selección se dio un auténtico festín de
campeones y tomaron el escenario de la afición, para agradecerle sin
parar el apoyo que han recibido durante el torneo. Además, en el
escenario se vivieron momentos de los más emotivos, como cuando Iker
Casillas tomó el micrófono para que toda España entonara el nombre
del seleccionador, Luis Aragonés, el auténtico artífice de este
exitazo. Luis, que rehuye las cámaras en todas partes, se convirtió
en uno de los ejes fundamentales de la fiesta y sus palabras de
agradecimiento sonaron a despedida cariñosa de un grupo que le
aprecia hasta la médula. Ahí, Aragonés obtuvo también su cuota de
éxito, porque los miles de seguidores concentrados en Madrid le
aplaudieron incesantemente. Casillas provocó un grito de "Luis,
¡quédate!" y se acordó especialmente de él en su discurso inicial.
"Quiero que sepáis que esta Eurocopa es vuestra, estábamos deseando
traérsela al fútbol español. Gracias a estos 23 jugadores y a toda
la gente de alrededor, así como a una persona que nos ha llevado
donde estamos, a Luis Aragonés", comentó.
Aragonés tomó el relevo del portero madridista y
les devolvió el elogio. "Tengo el mejor equipo del mundo y así me lo
han demostrado. La Copa la gana un equipo y ésta es para vosotros",
explicó el técnico, antes de que algunos jugadores dedicasen el
triunfo a la selección como Cesc, Silva o Xavi.
La fiesta sobre el escenario preparado por el
Ayuntamiento de Madrid y la Real Federación Española de Fútbol
(RFEF) concluyó con la aparición estelar del cantante Manolo
Escobar, para acompañar los compases del '¡Viva España!' con el que
jugadores y aficionados se 'fusionaron' en un abrazo multitudinario
como mejor homenaje del triunfo español en la Eurocopa 44 años
después.
un grupo
muy unido Después de la intervención
del capitán y del seleccionador, el resto de los jugadores de la
selección española dedicaron unas palabras a la hinchada. Entre
ellos, cobró especial relevancia por su virtuosismo con la oratoria,
Pepe Reina, al que no le hacía falta nadie para amenizar la fiesta.
Además, el catalán Cesc, con el cabello teñido de rojo y con muy
pocas horas de siesta en el cuerpo, repasó los recuerdos que guarda
de la final ante Alemania en el vuelo de vuelta a España y el
triunfo de la roja en la Eurocopa, y aseguró que han "escrito
historia". "Vuelvo a casa feliz en lo personal y lo colectivo,
porque con la victoria de España ha triunfado el buen fútbol", dijo.
"Nunca he formado parte de un grupo tan unido
como este. Hay amistad entre todos y mucha unión. Cosas como estas
son, sin duda, lo más grande que puede generar el fútbol", agregó.
Por las pantallas gigantes instaladas en el lugar
del recibimiento, los jugadores también pudieron verse celebrando el
triunfo del domingo en Viena, con los festejos del vestuario
incluidos. Y en todo momento, lo que se vivió fue la expresión común
de un grupo de amigos, reunidos para la causa del fútbol y que más
que una selección son un auténtico equipazo.
>d.n.